PERSPECTIVAS ECONÓMICAS 2019

Un 2018 decente después de varios años de ajuste donde la disminución de los ingresos por el choque petrolero, el invierno, la devaluación del tipo de cambio, el deterioro de las cuentas externas y la adopción del IVA y demás tasas impositivas acarrearon un crecimiento muy por debajo del potencial del país. Y es que analizando las cifras del Producto Interno Bruto de este año, donde se evidenciaron incrementos del 2.2%, 2.8% y 2.7% para el primero, segundo y tercer trimestre, respectivamente, hacen inferir que la economía nacional atraviesa por un periodo de crecimiento lento pero estable.

En materia económica, durante el primer semestre del año el país se vio envuelto en un sinfín de transiciones políticas, generando incertidumbre en muchos de los renglones de la economía, por lo tanto, con el fin de mitigar el impacto, se dio un respiro mediante una política monetaria expansiva reduciendo las tasas de interés sin generar presiones inflacionarias debido al buen manejo de la misma por parte del Banco Central en los últimos años; de igual forma, durante el segundo semestre se observó una tendencia al alza de la actividad económica impulsada por una fuerte demanda pública la cual particularmente se incrementa en el tercero y cuarto año de las administraciones municipales y departamentales, una mayor dinámica en el consumo interno, un repunte en las exportaciones, turismo y remesas, así como mejoras en los indicadores internos como lo son la confianza del consumidor y comercial, aversión al riesgo, tasa de desempleo y una inflación en el rango de la meta propuesta por el Banco Central del 3% ±1 punto porcentual.

Para el 2019 se prevé un desempeño más equilibrado y similar al del 2018, donde la mayoría de sectores y actividades económicas aportarán al incremento del PIB. Algunos especialistas en el tema como Bancolombia y Fitch Ratings pronostican crecimientos de 3.2% y 3.3%, respectivamente, y afirman que aspectos como el mercado laboral se verán fuertemente beneficiados debido a que conjuntamente al fortalecimiento de los sectores, estos demandarán mayor mano de obra, lo que redundará en un mayor número de personas con más ingresos que van a tener mayor capacidad de compra.

Otro renglón de la economía como la agricultura se verá afectada por el fenómeno del Niño, el cual se espera para finales del 2018 y principios del 2019, mientras que el sector minero energético se verá afectado por la caída en los precios del petróleo, disminuyendo así el crecimiento de la actividad durante el próximo año.

En el rubro de la construcción, el gremio espera que el PIB de edificaciones en 2019 esté alrededor de 3,1% y 4,1%, el cual se verá impulsado por el mercado de vivienda social bajo la condición de 65.000 subsidios del programa “Mi Casa Ya” y el Frech VIS durante el 2019; de igual forma, con la recuperación del sector, la reducción de tasas de interés, la recuperación gradual en la intención de compra de vivienda y la estabilización de las ventas mensuales de vivienda No VIS, se espera reactivar toda la cadena de valor que integra esta importante actividad económica. De otra parte, el sector inmobiliario espera que en este nuevo año se mantenga la dinámica del 2018 en los rubros de compra-venta, arrendamiento de inmuebles usados y avalúos.

Asimismo, expertos expresaron en el 2018 que era necesario aumentar el nivel de ingresos en el país con el fin de mantener la calificación de riesgo y dar cumplimiento a la regla fiscal, para ello el 2019 iniciará con un ajuste tributario aprobado con la Ley de Financiamiento, sin embargo, se hace un llamado al Gobierno Nacional para que aborde temas como la reducción de los gastos administrativos estatales, formalización de las diferentes actividades de la economía y el fortalecimiento de medidas contra la evasión y elusión.

En conclusión, el 2019 se proyecta como un año de recuperación y de consolidación que conlleve a un incremento de los niveles de productividad y mejoramiento de la calidad de vida de cada uno de los colombianos jalonado por el aumento en el consumo privado, una inflación controlada y a la aplicación de estrategias que incentiven la competitividad y el emprendimiento, como es el caso de la economía naranja.